Puto 4,9

Mañana sales. Mañana disfrutas. Mañana te olvidas de todo. Mañana es sábado.

Me miras. Te miro. El profe deja una hoja en tu mesa. La miras abriendo mucho los ojos. ¿Por qué lloras?

—Un puto cuatro con nueve.

—Es solo una nota.

Ni siquiera me dejas terminar la frase.

—No, solo una nota —lloras más y más.

Es una hostia, un grito, un castigo, un insulto, un “no eres suficiente”, un… Bajas las mangas de tu sudadera hasta los nudillos. Te abrazas y piensas, piensas en lo que pasará al llegar a casa y te limpias las lágrimas, aterrado. Con miedo a tu propia casa. Mañana no sales.

Otros relatos

Lentejas con salmón

No sé cómo, pero me desperté con los dientes limpios.

Acebo

Mi niño, mi Quifo. Cada día te veo más vivo, más lleno de color. Te estás haciendo fuerte y estás creciendo mucho. Muy rápido. Todavía recuerdo cuando eras pequeño y frágil, tan solo lo suficientemente grande como para poder sostenerte en mis brazos. En mis manos.

Recomendados

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *